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MF Chile

Por qué empezar temprano a pensar en tu jubilación

Por qué empezar temprano a pensar en tu jubilación

Pensar en la jubilación a los veinte o treinta años puede parecer prematuro, cuando el día a día ya trae suficientes urgencias. Sin embargo, el tiempo es el recurso más valioso que tienes para construir una pensión más cómoda. Empezar temprano no exige grandes sumas; exige entender cómo crece el dinero y cuidar los vacíos que se acumulan en tu historial previsional.

El poder del interés compuesto

El interés compuesto significa que los rendimientos generan, a su vez, nuevos rendimientos. Con el tiempo, el crecimiento se vuelve cada vez más rápido. Por eso, dos personas que aportan lo mismo pueden llegar a resultados muy distintos si una empieza años antes que la otra.

Por ejemplo, si una persona ahorra un monto fijo cada mes desde los veinticinco años y otra empieza a los cuarenta, la primera tendrá más aportes acumulados y, además, más años para que esos aportes rindan. La diferencia no siempre se nota al principio, pero se vuelve grande en el largo plazo. Estas comparaciones son ilustrativas: el resultado real depende de la rentabilidad de tus fondos y de los aportes efectivos.

Qué son las lagunas previsionales

Una laguna previsional es un período en que no se cotiza para la pensión, como una temporada de desempleo, un trabajo informal o un tiempo en que no se emitieron boletas de honorarios con cotización. Estos vacíos reducen el monto que se acumula en tu cuenta y, por lo tanto, la pensión futura.

Muchas lagunas no son culpa de la persona, sino de la forma en que cambian los trabajos. Lo importante es saber que existen, revisar tu historial en la web de tu AFP o en el sitio de la Superintendencia de Pensiones, y entender cuánto afectan tu situación.

Cómo afecta el trabajo independiente

Quienes emiten boletas de honorarios deben cotizar para su pensión, pero la forma de hacerlo ha cambiado con los años y depende de cada situación. Un error común es pensar que, como no hay una liquidación de sueldo, no hay nada que cotizar. Revisa con el SII y con tu institución previsional cómo se declara y cuánto se retiene en tu caso, porque esas reglas se actualizan y conviene consultarlas en fuentes oficiales.

Pilares que complementan la pensión

La pensión suele combinar varias fuentes. Está la cuenta de capitalización individual que administra tu AFP, a la que se suma la Pensión Garantizada Universal (PGU) para quienes cumplen los requisitos. Además, existen el ahorro previsional voluntario (APV) y otros instrumentos de ahorro personal. Cada uno tiene reglas propias, y entenderlas te permite ver si tu plan cubre lo que necesitarás.

  • Revisa periódicamente tu saldo y el fondo en el que estás invertido.
  • Consulta el simulador oficial de pensión de la Superintendencia de Pensiones.
  • Verifica si tienes lagunas y cuánto podrían afectarte.
  • Considera aportes adicionales cuando tu situación económica lo permita.

Tu plan para empezar hoy

Empieza por lo más simple: entra a la web de tu AFP, revisa tu saldo y tu historial de cotizaciones, y anota cuántos años faltan para tu edad de jubilación. Luego usa el simulador oficial para tener una idea de escenarios. Si puedes, aporta algo extra de forma periódica, aunque sea un monto pequeño, y evita retirar fondos cuando no sea estrictamente necesario. Tu yo del futuro se beneficiará de cada decisión que tomes hoy, incluso de las pequeñas.