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Crédito hipotecario básico: pie, plazo y tasa en UF

Crédito hipotecario básico: pie, plazo y tasa en UF

Comprar una casa o un departamento suele ser la deuda más grande de la vida de una persona. Entender las piezas básicas de un crédito hipotecario, como el pie, el plazo y la tasa en UF, te permite hacer preguntas más precisas y comparar mejor antes de firmar.

El pie: cuánto pones tú

El pie es la parte del valor de la propiedad que pagas con tus propios recursos, y no con el crédito. Las entidades suelen exigir un pie mínimo, y ese porcentaje puede depender de tu perfil, del tipo de propiedad y de las condiciones vigentes en el mercado.

Un pie mayor reduce el monto que pides prestado, lo que normalmente baja el costo total. Pero no conviene dejar tu caja sin reserva: los gastos de la compra y los imprevistos también necesitan plata disponible.

Plazo y dividendo

El plazo de un crédito hipotecario suele ser largo, de varios años. Mientras más largo, menor es el dividendo mensual, pero también mayor es el total de intereses que pagas. Es la misma lógica que en otros créditos, con una diferencia de escala importante.

Al revisar la oferta, pregunta cuál es el dividendo inicial y cómo se calcula. Pide también una simulación con distintos plazos, para ver cómo cambian el dividendo y el costo total.

La tasa en UF

En Chile, la mayoría de los créditos hipotecarios se expresa en UF, una unidad de cuenta que se ajusta según la inflación. Eso significa que el monto de la deuda y del dividendo se reajustan en pesos. El valor vigente de la UF se verifica en la fuente oficial, que es el Banco Central.

La tasa puede ser fija o variable, según lo que acuerdes con la entidad. Revisa qué condiciones tiene cada opción, cómo afecta el dividendo y qué pasa si las condiciones del mercado cambian. Pregunta siempre por escrito.

Lo que conviene revisar antes de firmar

El dividendo no es el único costo. Hay gastos notariales, de tasación, de escrituras y seguros asociados al crédito. Algunos son exigidos por la ley o por la entidad, y otros pueden compararse entre ofertas. Pide el detalle completo y compara la CAE de cada oferta.

  • El valor de la UF y la tasa que se aplican a tu crédito.
  • El dividendo inicial y cómo cambia con el tiempo.
  • La CAE y el costo total del crédito.
  • Los seguros y gastos asociados, con sus montos.

Preguntas que conviene hacer

Antes de firmar, pregunta qué pasa si te atrasas en un dividendo, si el contrato permite pagar antes de tiempo y cuánto cobra la entidad por hacerlo, y qué ocurre con los seguros si cambia tu situación laboral. Las respuestas varían mucho entre entidades y conviene tenerlas por escrito.

También pregunta por el proceso de tasación y por los plazos de aprobación. Un crédito bien comparado en tasa y costo puede perder su ventaja si el trámite se alarga y te obliga a cambiar las fechas de la compraventa.

Pasos prácticos para comparar

Antes de elegir una entidad, define cuánto puedes pagar cada mes con holgura, no solo en el mejor escenario. Luego pide simulaciones a varias entidades con el mismo valor de propiedad, pie, plazo y tipo de tasa, para que la comparación sea justa.

Finalmente, consulta la información que publica la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y pide asesoría cuando lo necesites. Una decisión de esta escala merece tiempo para revisar cada cifra.