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Fraudes bancarios por SMS y llamadas: cómo reconocerlos

Fraudes bancarios por SMS y llamadas: cómo reconocerlos

Un mensaje dice que tu cuenta fue bloqueada y que debes confirmar tus datos en un enlace. Minutos después, recibes una llamada de alguien que dice ser ejecutivo del banco y te pide un código. Esta combinación de urgencia y supuesta autoridad es la base de muchos fraudes bancarios, y su éxito depende de que la persona reaccione rápido, sin pensar.

Tres formas comunes de fraude

Aunque los nombres técnicos suenan complicados, las tácticas son bastante reconocibles:

  • Phishing: correos o mensajes que imitan a un banco y te llevan a una página falsa donde ingresas tu clave.
  • Smishing: el mismo engaño, pero por SMS o WhatsApp, con enlaces acortados o avisos de cuentas bloqueadas y premios.
  • Vishing: llamadas telefónicas en que un supuesto ejecutivo, funcionario o servicio técnico te pide datos o te convence de instalar algo.

Señales de alerta

Hay patrones que se repiten. Desconfía si el mensaje te presiona con plazos muy cortos, si te pide una clave, un código de verificación o una clave dinámica, o si te dice que tienes que hacer una transferencia para “proteger” tu dinero. Tampoco es normal que te pidan instalar aplicaciones para dar acceso a tu celular.

Otra señal es el remitente: un número desconocido o un correo con dominio extraño no se vuelven confiables por usar el logo del banco. Si dudas, no respondas.

También desconfía si te piden confirmar datos que el banco ya tiene, como tu dirección o tu fecha de nacimiento, para “actualizar” un perfil. Un banco que de verdad necesita actualizar datos lo hace por sus canales oficiales y no te presiona con plazos.

Qué hacer si ya recibiste el mensaje o la llamada

Lo más importante es cortar el contacto. Si estás en una llamada, cuelga. Luego comunícate con el banco usando el número que aparece al reverso de tu tarjeta o en la app oficial, nunca el que te entregó la persona que te llamó.

Si entregaste una clave, un código o datos de tu tarjeta, avisa al banco de inmediato para bloquear el acceso y revisar movimientos. Después, presenta una denuncia en la PDI, en su brigada especializada en cibercrimen, o en Carabineros. Esa denuncia respalda tu reclamo si hubo cargos no autorizados.

Si el contacto te pidió instalar una aplicación o darle acceso remoto a tu celular, desinstálala, reinicia el equipo y revisa que no queden permisos activos. Después cambia las claves de tu banca en línea y de tu correo, porque podrían haber quedado expuestas.

Cómo protegerte de manera permanente

Ningún banco serio te pedirá tu clave ni tu clave dinámica por teléfono, mensaje o correo. Tampoco te pedirá que hagas transferencias para verificar tu identidad. Si alguien lo hace, es un engaño.

Para reducir el riesgo, escribe tú la dirección del banco en el navegador en lugar de abrir enlaces, activa las alertas de movimientos y mantén tu celular con las actualizaciones al día. Si tu banco permite desactivar operaciones que no usas, como transferencias a terceros desde la app, esa es una capa extra de protección.

Tu protocolo ante un contacto sospechoso

Ten esta secuencia en mente para no improvisar:

  1. No entregues ningún dato y no sigas las instrucciones del mensaje o de la llamada.
  2. Corta la comunicación y no respondas al número o correo sospechoso.
  3. Llama al banco usando el número oficial de tu tarjeta o de la app.
  4. Si ya entregaste datos, pide el bloqueo y revisa los movimientos de tu cuenta.
  5. Denuncia en la PDI o en Carabineros y guarda la constancia.